El Cavernicola Opina: Formemos una Súper Banda

Posted by on Ago 22, 2016 in Blog, Reportajes | 0 comments

El Cavernicola Opina: Formemos una Súper Banda

En los noventas, la televisión por cable tenía en su oferta un canal de televisión dedicado a videos musicales para adultos contemporáneos. Era la contraparte del popular Mtv de los noventa y de vez en cuando, como en las ocasiones que mostraban videos de Alanis o de Joan Osbourne, ponía el More Music para ver con qué me topaba. Casi nunca veía algo que me llamara la atención, hasta que un día vi un video largo dónde Aparecía el mismísimo Bob Dylan acompañado de George Harryson, Tom Petty, Roy Orbison y Jeff Lynne, interpretando una canción con onda country blues que se llamaba “Handle With Care”. Conocía escasamente a los músicos involucrados, pero me llamaba la atención la reunión de cerebros y las causas que los llevaron a formar una banda así.

Después supe que este fenómeno era conocido como un “Súper Grupo”, una tendencia que se originó casi desde los inicios del rock y que ha generado reuniones muy afortunadas y otras tan deleznables como aburridas e intrascendentes (Tal vez ustedes estén pensando Moderato, pero ellos sólo entran en la categoría de “Súper Putos”)

Hay decenas de estos ejemplos, en todas las décadas a partir de los sesenta; algunos han rayado en la infamia, porque los miembros son famosos en ciertas escenas, pero no formaron parte de algún gigante del mainstream y otros han abusado de la fama para hacer música pretenciosa. No obstante sigue siendo un experimento interesante en lo que respecta a la música y la cohesión de los miembros. En muchas ocasiones estos amasiatos también han terminado en bronca por los derechos de las creaciones compartidas.

Cream en los sesenta fue un ejemplo de libertad y locura. Dios, personificado por Clapton, formó esta banda que tenía un sonido desbordante de blues y psicodelia. Esta unión de Clapton con Ginger Baker y Jack Bruce originó un proyecto breve, pero definitorio de la época. Clapton en la década siguiente integró otra Súper Banda, Derek and The Dominos, que no tuvo la trascendencia de Cream y que se diluyó entre la música de los setentas.

Journey fue un ejemplo de éxito. Formada por músicos muy experimentados provenientes de Santana y de Steve Miller Band, marcaron una época del rock suave y su música les permitió seguir vigentes hasta los ochenta. Después experimentaron muchos cambios y suavizaron su estilo acercándose a la balada pop. Sin duda es de las reuniones más afortunadas.

Cuando muchas bandas de punk de los setentas decidieron mutar hacia la nueva ola o ubicarse en otros estados de ánimo, surgió Lords of the new Church, una banda de mucho culto entre los darkies de los ochenta y sin duda influenció con mucha fuerza el rock gótico y el dark wave de esa década. Este grupo juntó a Stiv Bators, el fundador de los Dead Boys, una banda fundamental del proto punk en Nueva York con el guitarrista fundador de The Dammned, Brian James.

This Mortal Coil agrupó a muchos músicos del Reino Unido. Fue un proyecto muy ambicioso que agrupaba a mucho del talento en boga de principios de los ochenta y que significó un proyecto de tonalidades oscuras y música elegante. Lisa Gerard colaboraba con su prodigiosa voz, Elizabeth Fraser, de los Cocteau Twins también aportaba en la parte vocal y Brendan Perry de Dead Can Dance fue uno de los cerebros musicales que le dieron cimientos fuertes a este colectivo. Aunado al suceso de This Mortal Coil, está el nacimiento del sello 4AD, una disquera muy simbólica del post punk.

Nicolás Cuevas y las semillas del mal, es una banda marginal e incorrecta, comandada por ese eterno incomprendido de Nick Cave. Esta banda comenzó en 1983 y desde ese comienzo se afianzaron. Nunca han tenido un suceso comercial de contundencia, pero eso no ha evitado que sean conocidos y alabados por mucha gente en todo el mundo. Cave, es un personaje definitivo del rock que siempre vuela bajo el radar, que es introspectivo y oscuro, con una calidad redonda como letrista y como músico. Este fue un Súper Grupo que llegó para quedarse.

David Bowie, utilizó un espacio en su agenda para formar esta banda cuando el mainstream de los ochenta se convirtió en un paraíso de artistas pop. Aunque se hacía acompañar por músicos como Tony Sales, colaborador de Iggy Pop, obviamente la figura de Bowie opacaba todo y se convirtió en uno más de sus caprichos y formas de canalizar su energía creativa. El periodo de actividad fue breve, pero suficiente para recordarlo como parte curiosa de la obra del “Camaleón”.

Conocí a Electronic, mucho tiempo después de su auge, pero no fue demasiado tarde como para enterarme que Berny Summer, Johnny Marr y Neil Tennant (ocasionalmente) formaron este proyecto que nació en el ocaso del New wave, pero que sigue siendo alabado tanto por los fans de New Order, de The Smiths y también de Pet Shop Boys. El sonido de esta agrupación no significaba una vanguardia musical ni un experimento; se sigue sintiendo como compas que traían algo en mente y se juntaban a componer con el estilo que les gustaba. “Getting away with it” es una canción llena de emoción y sentimiento, pero también tiene su veta bailable.

No me gustaba el grunge, de hecho me cagaba Nirvana, pero años después entendí la onda de Pearl Jam y de Soundgarden y me gustaron mucho ambas agrupaciones. Temple of the Dog, fue el Súper Grupo más llamativo de los noventa. Chris Cornell tuvo la visión de juntar a sus músicos preferidos de la escena de Seattle para rendirle tributo a su amigo fallecido Andrew Wood. Era una apuesta distinta, porque tenía música más melódica y más sentimental, en ese momento se alejaba del sonido rabioso del grunge. Cornell formó un medley de músicos que prácticamente fusionaban a Pearl Jam con Soundgarden. Grabaron un disco epónimo que fue un suceso comercial de la época y que después fue recopilando seguidores de la nueva moda de Seattle. Hasta la fecha es bien recordado, tanto así que los miembros decidieron regresar en este año, luego de resolver disputas legales y de ponerse de acuerdo con el varo. La nostalgia es un arma de peso últimamente y Cornell sabe que puede sacarle más jugo a este proyecto.

Jagger también integró un Súper Grupo recientemente. Superheavy sorprendió con un primer sencillo exitoso, pero desvió la atención con un disco plano, pretencioso e intrascendente que ni Demian Marley ni las curvas de Joss Stone pudieron salvar. Creo que era una gran idea que al final no cuajó bien, pero sin duda el tema Miracle Worker, es una canción sabrosa y memorable.

En su momento Audioslave, llenó el hueco que dejaron Rage y Soundgarden en sus fans. Esta banda tenía todo para triunfar y lo hicieron durante un año de vacas flacas de rock y en un espacio dominado por insulsas bandas de Nu metal. La verdad estaba bien, o ya no sé lo que digo, aguantaban e hicieron lo a que Zach de la Rocha le llevó mucho tiempo con One Day as a Lion. Los músicos de Rage, aprovechando el desaire que les hace Zach constantemente, siguen usando su tiempo en proyectos. Hace un par de meses se anunció con bombo y platillo a Prophets of Rage, un Súper Grupo formado por Tom Morello en los controles musicales, además de Chukie D, B Real y Zen Dog como en la parte vocal. Es interesante volver a escuchar la acidez del líder de Public Enemy a la hora de componer, junto con dos pesados tercios de Cypress Hill. El track que liberaron hace poco no es algo sorprendente ni arriesgado, tiene muchos rasgos que inspiran la autocomplacencia de los fans de estos grupos, lejano a lo que pudieras esperar de estos artistas en un tiempo de tensión social y política. Por ahora es sólo nostalgia desbordante.

En general celebro cuando los músicos famosos se juntan con otros chingones para hacer música fuera de sus entornos, generalmente resulta bien, sólo espero que el universo nunca conspire para que Paul McCartney, Phil Collins y Fher de Maná formen un Súper Grupo.

Por: Beto Sigala
https://betosigalarunning.wordpress.com/

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